A alquimista
Flora, o más conocida cómo la 'alquimista', fue una aprendiz del famoso Mago Merlín. A menudo recuerda aquellos tiempos de libertad en Miranda al lado de su hermano Dauro y la gatita Simona. Tuvieron que huir de aquellas tierras porque muchos consideraban a Dauro 'diferente': él solo se comunica con su saxo, a través de la música. Tras un largo viaje y muy al pesar del Mago Merlín, deciden partir para refugiarse en la Villa de Mánduas, en un cobijo cabo de la Ponte de la Pena. Ella cuida de su hermano con mucho cariño y dedicación. En un afán por mejorar su vida experimenta con pócimas y hierbas y sin saberlo muchos de estos descubrimientos serán empleados en la medicina actual. Llevan años sin que nadie conozca su paradero... pero un buen día alguien está a punto de encontrarlos...